-Nada ...

"Para la gente que no tiene rumbo, cualquier viento es malo"; otra de Pintura.




No sé desintoxicarme del otoño.
Algo raro me pasa por dentro. Se me dilata la sonrisa y exploto con todo mi cuerpo sin hacer ruido, como ese gruñido de arena que se guarda en la garganta cuando estás a punto de gritar. Me encanta tener que llevar las manos en los bolsillos porque empieza a hacer frío y cuando piso una hoja seca sin querer tengo que apretar la mandíbula para no soltar una carcajada; me vuelvo una niña pequeña, en serio. Soy una maldita adolescente bipolar y me dejo empapar cuando me pilla un chaparrón desprevenida, desafiando a los paraguas como si lleváramos años en rebelión privada. Yo no sé qué sucede, pero hay un segundo concreto en ciertos días que siguen un orden aleatorio, en que las palabras se traducen en milímetros de mi piel y se encaraman a mí, y siento cada sílaba mil veces más, y me duelen, me obsesionan, me apetecen, me hacen llevarme las manos a la boca o llorar sin soltar una sola lágrima. Me vuelvo totalmente vulnerable.
No sé si quiero desintoxicarme del otoño.

-A mí me gustan los dibujos a boli, mis niños muertos y el estilo del cómic americano