viernes, 13 de junio de 2008

Ni lo malo es tan largo, ni lo bueno tan corto. ¡Carpe diem!


Parecía mentira, pero después de mil y una vertiginosas vueltas, cientos de curvas sinuosas... después de haberme dejado sin voz de tanto gritar, ese túnel, tenía final. Por fin, veía ese óculo luminoso al fondo. Sí señor, ahora empieza lo bueno...
¡Feliz verano!

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