lunes, 7 de septiembre de 2009

Julieta

La pupila archivó un semáforo rojo, una mochila, un peugeot y aquellos ojos miopes y la sangre al galope por mis venas y una nube de arena dentro del corazón y esta racha de amor sin apetito. Los besos que perdí, por no saber decir:“te necesito”. Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, una vez me contó, un amigo común, que la vio donde habita el olvido.

Joaquín Sabina.

Lo curioso es que era de lo más normal. Una apariencia simple entre tantas. De esas personas que no llaman la atención cuando subes al metro. Neutra.

Para todos menos para mí.

Ella era la muchacha de la sonrisa rara. La verdad es que, si no la has visto nunca, es difícil describirla. Se le extendía el gesto de tal forma que parecía no caber más felicidad en ella; enseñando todos los dientes detrás de sus labios expandidos. El de arriba, que tenía unas curvas picudas muy pronunciadas se allanaba por completo, y a mí me dejaba tonto, porque todavía sigo creyendo que sólo yo sabía sacarle esa sonrisa. Hablo de esa en concreto porque ella sonreía mucho, sí, pero no siempre de la misma manera. La que yo te digo la reservaba para cuando no era capaz de aguantarle la mirada más de dos segundos, como si se sintiera dueña de un premio secreto; o cuando le caía una gota de agua en la nariz y miraba al cielo porque sabía que iba a llover. Pero sobre todo cuando conseguía hacerla enrojecer, entonces sí que se ponía preciosa, más viva que nunca.

¿Que si tuve algo con ella? Bueno, eso no te lo voy a contar. Porque te juro que si lo hago no me ibas a creer. Es una historia de película, de las que no pueden pasar nunca en la vida real… No… No te digo todo esto para ponerte celosa, tonta, ni me lo estoy inventando. Si lo hago es para que sepas que si no fui capaz de dejarlo todo por ella, mucho menos lo voy a hacer por ti.

10 comentarios:

La Niña del Caramelo dijo...

Me encanta. En serio. Precioso.

Me siento igual que el tipo que habla de la chica de la sonrisa rara. Solo que los de los gestos raros son algunos de mis ex...

X dijo...

Y cruel. Más de una se iría forever al escuchar algo así. :P

Esther dijo...

Mejor dejar las cosas claras desde el principio :P No está bien que la gente te obligue a desprenderte de tu pasado... Y él no quería olvidarse de la chica de la sonrisa rara.

Esther dijo...

Por cierto "él" es Romeo, que cuenta a Rosalinda la historia que mantuvo con Julieta. La historia que no acabó ni en final trágico ni romántico, simplemente, no hubo final; no tuvo voluntad para evitar la boda con el Conde Paris.

Pescador de Ballenas dijo...

Recuerdo que Julieta pedía a Romeo que no jurase por la Luna. (L)
Gran texto.
Un saludo y un canto de ballena. =)

Anónimo dijo...

justo a tiempo,como siempre
la union entre ambas historias en las que la causa de la tragedia es a falta de valor en el momento adecuado es perfecta,y dolorosa

stop crying you're heart out

Anónimo dijo...

perdon,stop crying your heart out...(error de resaca)xD

Ella dijo...

Me tienes que chivar cual es el gadget que tienes puesto para que salgan las entradas de los blogs que tienes agregados...

Un besín!

Dara Scully dijo...

¿Y si tenía una sonrisa tan, tan genial, por qué no lo dejó todo por ella?


¡miau
de
acrílico!

Anónimo dijo...

creo que no tuvo el valor de arriesgarse cuando debio hacerlo